AIKIDO AGATSU DOJO 
   
                                                       
                                                     ESCUELA DE AIKIDO - VIGO             
                                  
                                     


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____________________________________________________________  ¿Por qué practicamos Aikido?

Esta  pregunta  fue planteada en  nuestro foro (aikidovigo.phpbb3.es) y
la mayor  parte de los  participantes  se decantaron  por  el conjunto de opciones como  motivo de  su  práctica del Aikido, mientras  que otros
dijeron  practicarlo con  la  finalidad de  la  defensa  personal  o  como
método de desarrollo personal. Finalmente sólo unos pocos optaron por considerarlo como una práctica  deportiva y nadie  dijo tener o
bjetivos  diferentes  de las opciones indicadas.
Analicemos las  respuestas con más detalle  para intentar  descubrir por
qué practicamos Aikido.


Desarrollo personal: se puede definir  como la capacidad para identificar
y utilizar el potencial intelectual y maximizar sus efectos en beneficio de
la superación personal y, consecuentemente, de la sociedad.
El  Aikido, ya  por el  sólo  hecho de  asumir sus  principios  esenciales,
incide en el desarrollo personal.
 Además, el objetivo último  del Aikido, a través de los  ejercicios  propios  como arte marcial  es el de facilitar el descubri-
 miento de nuestra  identidad, así como la coherencia en  el  comportamiento  para  alcanzar la 
armonía y la paz  interior sin 
 rechazar nada de lo que constituye la
personalidad propia, tomando conciencia de todo lo que hay en cada uno susceptible
 de cambio
.

 Practica deportiva: este  término se  refiere a  aquellas  actividades que, sujetas  a  una  programación, proporcionan  una
 secuenciación de aprendizajes  organizados mediante los que se llegue a dominar técnica 
y tácticamente  un deporte. Será 
 necesario, por tanto, conocer y desarrollar un programa dirigido 
por un entrenador.
 Estrechamente relacionado con la práctica deportiva está el término deporte que es toda actividad en la que se siguen un
 conjunto de reglas, con frecuencia llevada a cabo con afán competitivo.

 Además, los deportes son un entretenimiento tanto para quien los realiza como para quien los ve.
 Por otra parte, aunque los términos deporte y actividad física se suelen emplear como sinónimos, en realidad no significan
 exactamente lo mismo: la diferencia radica en el carácter competitivo del primero,
en contra del mero hecho  de la práctica
 del segundo.
 El Aikido se puede considerar como una práctica deportiva tanto en cuanto hay una actividad encaminada a la mejora física
 del  practicante en  aspectos  tales como: elasticidad, flexibilidad, desarrollo cardiovascular,
desarrollo  de las  capacidades
 psicomotrices, desarrollo y mejora de la capacidad respiratoria, etc.

 Especialmente destacadas  son las técnicas de ukemis  (rodamientos y caídas) que, una vez bien  aprendidas, se convierten 
 en verdaderos automasajes relajantes que  ayudan  también a  mejorar  la circulación sanguínea,
distribuyendo  la sangre de 
 manera eficiente 
 por todo el cuerpo.
 

Defensa personal:  es  el  acto de defenderse  a  uno  mismo, o defender
a alguien relacionado con uno mismo.
Para la defensa personal se utiliza
el cuerpo, la mente y cualquier  instrumento  externo  que ayude a
tal fin. Todo  depende  de  la  situación, los  participantes  y  del  contexto. La
práctica del Aikido es un contínuo adiestramiento en el  dominio de uno mismo, enseñando  a actuar 
sin cólera, sin miedo y de acuerdo con  las
leyes naturales, que  bien  utilizadas, permiten  adueñarse de  la 
energía
del  ataque del  agresor y  volverla  contra  él  mismo. Sus  técnicas  se aplican  en  forma  concreta 
de ataques  de cuchillo,  bastón,  patadas,  puñetazos, etc.  El  Aikido, utilizado como defensa personal, se  adapta perfectamente  al Código  Penal  en  cuanto a  exigencias, ya  que  sólo
permite el uso de la  legítima defensa cuando se da 
un  ataque  injusto, inminente, actual  y  real, porque  sus técnicas solo son posibles ante  la iniciativa  desencadenada  por el  agresor y  no  buscan  destruirle  sino únicamente neutralizarle sin causar lesiones.


 Otros: existen  multitud de  otros  motivos  diferentes  para motivar el acercamiento al Aikido: relajarse  despues de  la acti- 
 vidad diaria, emular a Steven Seagal o lograr la espiritualidad de O Sensei Morihei Ueshiba, podrían ser
algunos de ellos.
 En realidad  todos los motivos  son válidos  para comenzar  la  práctica  del Aikido, sin  embargo, los que  buscan el Aikido
 deben buenas intenciones y un profundo respeto al prójimo. Así, la manera de ver las técnicas 
cambia y el grado de progre-
 so será muy diferente de una persona a otra, al mirar o escuchar las explicaciones
de las técnicas.
 El mensaje que el Aikido pretende inculcar al practicante es el de la  serenidad del  espíritu, el de rechazo de la violencia, la
 no resistencia y el  respeto máximo a todas las personas. En los entrenamientos se enseña
a actuar sin agresividad, sin bruta-
 lidad, sin ánimo de oposición ni de imposición.
 El Aikido  contribuye a  establecer  un  sólido  equilibrio  psicosomático, favorece la elasticidad de  las articulaciones y nos 
 enseña a ser más conscientes de nosotros mismos y de los demás.
 Además, el Aikido  es una excelente  escuela de autodominio (control emocional) y de comportamiento social, al excluir la
 agresividad, las  reacciones  violentas y las actitudes  provocadoras. Sus  objetivos alcanzan a todos
los aspectos de la vida  ordinaria del aikidoka, ayudándole a mantener una actitud  serena, confiada y relajada  ante cualquier  circunstancia genera-
 dora de tensión, de angustia, de estrés, de ansiedad, de prisa, etc.

                                                                                                                                       
                                                                                                                                                       Ignacio Liñan

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