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____________________________________________________________________________________ Mi Aikido
Mi Aikido
Hace algo menos de un año, en el gimnasio, veía en el tatami, a un grupo empujandose y tirándose al suelo y al coincidir con ellos en el vestuario se les notaba contentos, cansados y felices. Hacian Aikido, una de tantas artes marciales japonesas. Poco a poco el espíritu que irradiaban me dio sana envidia, hasta que un día me atreví a preguntarles si podia asistir a una clase con ellos y con alegría me contestaron que cuando quisiera. La verdad es que con mis 49 años, sin haber practicado artes marciales en mi vida, me daba, por decirlo así cierto reparo. |
 | Mi primer día
Después de pensármelo todo el día, llego al vestuario ( ¿Qué hago yo aquí?) me cambio y me voy para clase, entramos ( sigo haciéndome la misma pregunta ), nos arrodillamos, hacemos un saludo (sigo con la misma pregunta), calentamos y empezamos. El que parece el jefe, con falda negra (y desde que comienza la clase con rictus serio) me pone con el tío mas grande de la clase (tambien con falda) y nos indica que hagamos hgdshshdh (ahora lo se, Ikkyo Omote) .Yo al suelo y otra vez al suelo y otra y otra. Y lo peor, ahora tengo que hacerlo yo (sigo pensando que el buenazo se tiraba). La verdad es que yo me iba al suelo como un saco. Hgdshshrbdb (Ikkyo Ura) y al suelo pero esta vez con paseíllo alrededor. Bgsgsrrtbd (Nikyo) lo mismo pero rom- piéndome el brazo de otra forma y por fin al vestuario contento, cansado y feliz (y sin preguntas).
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Otro día
Así fueron pasando los martes y los jueves, practicando con mis compa- ñeros hasta que en una clase, Sensei (el de la falda con cara seria) nos manda hacer Sankyo. En aquel momento me pareció que no hay nada en el mundo que te haga sentir mas impotente que cuando alguien te hace Sankyo, sobre todo cuando tori (el que te lo está haciendo) no tiene nada claro lo que tiene que hacer y tu que te sientes impotente, con el brazo en una posición imposible y que a nada se te rompe (¿Que hago yo aquí?). Nunca sabré quien tenia mas miedo, si el por romperme el brazo o yo por mi impotencia, pero ese dia comprendi algo. El respeto por la integridad del compañero es un valor necesario y por encima de cualquier otro. | ¿Qué es para mí el Aikido?
Después de casi un año de practicar de Aikido voy a tratar de responder a esta pregunta. La primera respuesta que se me ocurre es...una actividad física y mental que me permite mantenerme en forma en ambos aspectos. Pero la verdad una vez escrita esta respuesta no dice nada. Tendría que hablar, del control de la postura, equilibrio, de la manera de andar, coordinación y en definitiva de tomar consciencia de tu cuerpo tanto dentro como fuera del tatami. Tendría que hablar de la capacidad de atención y respuesta a lo que me rodea, tanto física como mental. Tendría que hablar de mi maltrecha rodilla que nunca mas me ha dolido. Pero sobre todo, tendría que hablar de la capacidad de relacionarse con los compañeros y de poder evolucionar juntos, sin envidias ni competencias, sinceramente, buscando progresar individualmente y como grupo. En el fondo, es recuperar la infancia y vivir el mundo con ojos curiosos, un mundo nuevo que te sorprende constantemente y en el que tienes que aprender todos los días sin pedir nada a cambio, porque todo depende de tu trabajo y de tu capacidad de aprender y de relacionarte con tus compañeros. Al final lo que si puedo decir claramente, es que me gustaría hacer Aikido toda mi vida o lo que es lo mismo estar contento, cansado y feliz. En Vigo a 30 de Enero de 2008 M. Carlos Rodriguez
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